Mostrando entradas con la etiqueta Costumbres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Costumbres. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2013

La cultura de el Argar

Hoy hablamos sobre una cultura particular de la Edad del Bronce y desarrollada en el levante español, y es la que se conoce como cultura de El Argar.
Desarrollada durante el II milenio a.C. se extendió por las actuales provincias de Almería y Murcia, principalmente, aunque también vemos elementos en Granada, Jaén, Albacete y Alicante.
Se producen cambios de tipo tecnológico y en la organización económica, destacando la intensificación del artesanado y los intercambios, sobre todo relacionados con la metalurgia del cobre y el estaño, ambos muy sofisticados que alcanzan gran importancia. Resumiendo, las principales actividades económicas desarrolladas durante El Argar son el trabajo agrícola y el ganadero junto a la producción metalúrgica, ya que era muy frecuente que sus poblados se encontrasen en cimas aisladas y muy cerca de minas de cobre y plata.
 Los cambios materiales van asociados a un doble proceso de especialización en el  trabajo y de estratificación social que corresponden a una sociedad con mejor organización interna, una sociedad que empieza a establecer grupos de poder, algo que apreciamos en los ajuares de enterramiento, la distribución de su poblamiento y en la jerarquía de los asentamientos.
Con todo, vemos que el declive se hace patente hacia el 1200 a.C. con transformaciones en la cultura material y con el abandono de algunos poblados, no todos, ya que otros van a pervivir hasta el Bronce Final.

En las siguientes fotografías vemos una reconstrucción de un modelo de casa perteneciente al Bronce Argárico y que forma parte de la colección del Museo expuesta en la sala del mundo Argárico. En cuanto a su hábitat, decir que las casas de tipo circular se van abandonando, siendo sustituidas por las viviendas de forma rectangular.

Casa del Bronce Argárico. Museo Arqueológico de Murcia

Casa del Bronce Argárico. Museo Arqueológico de Murcia
En cuanto a nuestra Región de Murcia, destaca la desigual distribución del poblamiento: estando algunas zonas, como en el caso de Lorca, densamente pobladas, mientras que otras como Cartagena lo están menos. En el interior de la Región, los poblados situados en el Altiplano y noroeste están influenciados por la Edad del Bronce valenciana y manchega.
El aumento de los intercambios y la explotación de los recursos naturales explican la implantación de poblados a lo largo del río Segura y sus afluentes (Guadalentín, Mula, Quípar, Benamor) junto a la jerarquía del hábitat.
De entre toda la variedad de asentamientos, cabe destacar a los grandes poblados, primeras agrupaciones urbanas del occidente mediterráneo y con importante actividad metalúrgica, (que como hemos dicho era esencial en la cultura de El Argar) tales como: La Bastida en Totana, Cerro de la Campana en Yecla, Santa Catalina del Monte en Verdolay, Lorca y Cobatillas la Vieja en Santomera.








viernes, 21 de diciembre de 2012

¿Cómo vivían los Íberos?

Plano general de un hipotético poblado Ibérico
En la entrada de hoy vamos a hablar sobre algunos aspectos de la vida del pueblo Íbero. Seguro que alguna vez nos hemos preguntado cómo se organizaban, cómo era el día a día de este pueblo que habitó nuestra Península Ibérica hace más de 2,500 años.
Los Íberos vivían en pueblos y ciudades generalmente amuralladas con piedra y adobe y situadas en zonas altas o cerros. En cambio, los pequeños asentamientos se situaban en zonas llanas y sin ninguna fortificación, pues su finalidad no era otra que la puramente económica, ganadera y agrícola. Pero ante todo destacar que sus grandes asentamientos se afincaban siempre en puntos estratégicos, con el fin de controlar los cruces de caminos y así adelantarse a cualquier enemigo que rondase cerca. Las fortificaciones solían dotarse de torres de vigilancia.
Dentro de sus murallas encontramos un gran complejo de estructuras y viviendas. Éstas eran de planta cuadrada o rectangular y de diferentes tamaños. Cada una contaba con su hogar central y su despensa. Las viviendas se construían de piedra en la base, con adobe las paredes, de madera las estructuras y de ramaje y barro la techumbre...

Vivienda Íbera
La población íbera se agrupaba en poblados fortificados u oppidum (del latín, lugar elevado), núcleos poblacionales en lugares altos para poder defenderlos mejor en caso de ataques y desde los que poder controlar mejor los territorios circundantes. En estos poblados, típicos de una sociedad protourbana, desarrollaban sus actividades económicas, políticas y sociales, además de ser residencia de la aristocracia local.
El urbanismo de los poblados y asentamientos íberos era complejo, agrupado en manzanas que delimitaban la red de calles, algo parecido a las grandes urbes de hoy día, pero en muchísima menor escala, desde luego.


En cuanto a los poblados Ibéricos en nuestra Región de Murcia, decir que éstos se expanden en gran número, junto con sus santuarios y necrópolis. Todo ello demuestra la complejidad de las estructuras sociales y económicas, junto a un gran aumento de la población. Los poblados más importantes que están asociados a santuarios y a necrópolis se encuentran en El Cigarralejo, Mula, en Verdolay en la necrópolis de Cabecico del Tesoro, en el poblado de Santa Catalina del Monte y santuario de la Luz, en Jumilla, con su poblado y necrópolis de la Senda en Coimbra del Barranco Ancho, y en Los Nietos en Cartagena, el poblado en la loma del Escorial y su necrópolis.

Reconstrucción de una casa Íbera


A continuación adjunto un vídeo que realicé en la sala del Museo Arqueológico. En él se puede apreciar claramente una fiel reconstrucción del interior de una casa Íbera, junto con todos los enseres que en ella se podía encontrar: