Mostrando entradas con la etiqueta Prehistoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Prehistoria. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de enero de 2013

Luis Siret

No quería terminar este blog sin hablar de una figura revolucionaria en lo que se refiere al estudio y aproximación de la vida argárica. Estoy hablando de Luis Siret, quien descubrió la cultura de El Argar y a quien se considera precursor de la arqueología en el sureste peninsular y de los estudios relacionados con la Edad del Bronce.
Luis Siret era un ingeniero de minas (fue el primero de su promoción) de origen belga. En 1880 se traslada a España, a Cuevas del Almanzora en Almería para reunirse junto a su hermano Enrique, también ingeniero de minas y que estaba trabajando en las explotaciones de galena argentífera de Sierra Almagrera.


Más tarde, Siret se traslada a Las Herrerías, en donde se empieza a interesar notablemente por la arqueología, actividad que va a compaginar con su profesión y con la compañia de su hermano Enrique y de su excavador Pedro Flores. Todos sus trabajos durante 50 años se van a relacionar con el estudio de yacimientos paleolíticos, neolíticos, calcolíticos-eneolíticos y del bronce como El Argar, Tres Cabezos, Fuente Álamo, Parazuelos, Gatas, Cuartillas, Zájara, Ifre, Mojácar, El Gárcel, Palacés, Campos, Millares y Almizaraque, junto a yacimientos de época púnica y romana en Villaricos, además de cuevas como cueva Pernera, cueva de los Toyos...
 El fruto de esa actividad incansable son gran cantidad de materiales expuestos hoy día en museos de todo el mundo, nacionales e internacionales, además de sendas publicaciones en vida, entre ellas:
"Les premiers áges du métal dans le Sud-Est de l´Espagne" y publicado originalmente en Amberes en 1887 y acompañado en la autoría por su hermano. En 1890 llega a Barcelona traducido al castellano: "Las primeras edades del metal en el SE de la Península Ibérica". Esta obra despertó la atención de media Europa, desencadenando una revolución de interés por la arqueología española. Aún hoy sigue siendo considerado indispensable en su consulta y como material de campo. Está agrupado en dos volúmenes, uno de texto y otro con láminas en las que Siret dibujó a mano alrededor de ocho mil objetos, además de planos de los yacimientos excavados.
Los restos de Luis Siret reposan actualmente en Águilas, junto a los de su esposa.
Página 7 del volumen de "Las primeras edades del metal en el SE de la península Ibérica"
El Museo Arqueológico de Murcia cuenta en su colección con un facsímil de la primera edición de "Las primeras edades del metal en el SE de la Península Ibérica" y publicado por la Dirección General de Cultura en 2006.

Facsímil de la primera edición de "Las primeras edades del metal en el SE de la Península Ibérica". Museo Arqueológico de Murcia
Si alguien está interesado/a en consultar esta magna obra de la arqueología en el sureste español, aquí adjunto un enlace del Portal de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia




viernes, 11 de enero de 2013

La cultura de el Argar

Hoy hablamos sobre una cultura particular de la Edad del Bronce y desarrollada en el levante español, y es la que se conoce como cultura de El Argar.
Desarrollada durante el II milenio a.C. se extendió por las actuales provincias de Almería y Murcia, principalmente, aunque también vemos elementos en Granada, Jaén, Albacete y Alicante.
Se producen cambios de tipo tecnológico y en la organización económica, destacando la intensificación del artesanado y los intercambios, sobre todo relacionados con la metalurgia del cobre y el estaño, ambos muy sofisticados que alcanzan gran importancia. Resumiendo, las principales actividades económicas desarrolladas durante El Argar son el trabajo agrícola y el ganadero junto a la producción metalúrgica, ya que era muy frecuente que sus poblados se encontrasen en cimas aisladas y muy cerca de minas de cobre y plata.
 Los cambios materiales van asociados a un doble proceso de especialización en el  trabajo y de estratificación social que corresponden a una sociedad con mejor organización interna, una sociedad que empieza a establecer grupos de poder, algo que apreciamos en los ajuares de enterramiento, la distribución de su poblamiento y en la jerarquía de los asentamientos.
Con todo, vemos que el declive se hace patente hacia el 1200 a.C. con transformaciones en la cultura material y con el abandono de algunos poblados, no todos, ya que otros van a pervivir hasta el Bronce Final.

En las siguientes fotografías vemos una reconstrucción de un modelo de casa perteneciente al Bronce Argárico y que forma parte de la colección del Museo expuesta en la sala del mundo Argárico. En cuanto a su hábitat, decir que las casas de tipo circular se van abandonando, siendo sustituidas por las viviendas de forma rectangular.

Casa del Bronce Argárico. Museo Arqueológico de Murcia

Casa del Bronce Argárico. Museo Arqueológico de Murcia
En cuanto a nuestra Región de Murcia, destaca la desigual distribución del poblamiento: estando algunas zonas, como en el caso de Lorca, densamente pobladas, mientras que otras como Cartagena lo están menos. En el interior de la Región, los poblados situados en el Altiplano y noroeste están influenciados por la Edad del Bronce valenciana y manchega.
El aumento de los intercambios y la explotación de los recursos naturales explican la implantación de poblados a lo largo del río Segura y sus afluentes (Guadalentín, Mula, Quípar, Benamor) junto a la jerarquía del hábitat.
De entre toda la variedad de asentamientos, cabe destacar a los grandes poblados, primeras agrupaciones urbanas del occidente mediterráneo y con importante actividad metalúrgica, (que como hemos dicho era esencial en la cultura de El Argar) tales como: La Bastida en Totana, Cerro de la Campana en Yecla, Santa Catalina del Monte en Verdolay, Lorca y Cobatillas la Vieja en Santomera.








jueves, 10 de enero de 2013

Monumentos de la Muerte en el Calcolítico

La entrada de hoy se centra de forma breve en algunos de los rituales funerarios seguidos por el hombre prehistórico durante el período conocido como Calcolítico (Edad del Cobre o Eneolítico).
Algunas de estas prácticas funerarias se asocian a una manifestación muy particular, como son la construcción de monumentos formados por grandes bloques de piedra, y que se conoce como megalitismo. Estos monumentos, que aparecen documentados desde el Neolítico, sirvieron para albergar enterramientos en grupo de inhumación.
El inmenso trabajo que suponía la ejecución de estos tipos de tumbas suponía uan compleja organización del trabajo en comunidad ya desde el III milenio en el sureste peninsular.
Con todo, se pueden distinguir diversas modalidades: las cuevas sepulcrales naturales o artificiales, el sepulcro de correrdor, el supulcro de galería, el sepulcro de falsa cúpula o mampostería o el sepulcro circular simple denominado rundgräber y el dolmen simple.
Por otro lado, los ajuares incluyen amuletos zoomorfos, vasos de yeso decorados con incisiones y color, ídolos en hueso, cerámicas decoradas, puntas de flecha y hojas en sílex, colgantes y, en la fase final, elementos campaniformes.

De la sala expositiva calcolítica, lo que más me ha llamado la atención ha sido sin duda el conjunto de restos óseos de la Cueva del Barranco de la Higuera, como el mostrado abajo:

Restos óseos de enterramiento múltiple con ajuar. Cueva del Barranco de la Higuera, Fortuna. Museo Arqueológico de Murcia

Restos óseos de enterramiento múltiple con ajuar. Cueva del Barranco de la Higuera, Fortuna. Museo Arqueológico de Murcia
 El Calcolítico en la Región de Murcia, a lo largo del III milenio a.C. se caracteriza por presentar dos modelos de asentamiento: el más frecuente, las aldeas de explotación agropecuaria, aunque también han aparecido poblados que ocupan lugares estratégicos que a veces disponen de fortificaciones la del Cabezo del Plomo en Mazarrón.
En ocasiones se han documentado necrópolis en zonas cercanas a dichos poblados. Los rituales de enterramiento del período muestran una gran variedad, como cuevas naturales. artificiales y enterramientos megalíticos, en sepulcros circulares o los dólmenes simples pero que en Murcia no son muy abundantes, y que parecen recibir influencias de territorio andaluz.